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El horror que nos rodea

Me estaba costando mucho decir las cosas por medio de películas. Así que acá estoy, en la página que mis amigos siempre han hecho por mi, dejando constancia del horror que es nuestra realidad. Aquí puedo decir, por ejemplo, que me gustaba más el país cuando odiábamos a los presidentes, que no quiero sentir miedo por pensar lo que pienso, que les pido a los que no piensan como yo, con mi voz ahogada, que me dejen pensar en paz lo que pienso.

Yo no tengo problema, casi nunca, con los comentarios violentos que aparecen en las columnas que escribo para Semana o para SoHo. Pocas veces me sacaron de mí mismo las ofensas que aparecían, de vez en mes, en el blog de cine que tuve hasta anoche. Pero sí siento alivio en este sitio, en esta página que he hecho, empujado por Germán, por Alejandro y por Luis Fernando, porque no me toca explicarme a mí mismo ni tengo la tentación de desmontar mi estereotipo.

Cómo son de extrañas las reacciones de la gente. Cómo son de cobardes las cosas que dicen.

En ese blog me acusaron de ser un tipo de estrato seis, de estar en Semana por ser "Silva" y ser "Romero" (que es, sintiéndolo mucho, como ser "Pérez" o "García"), de no saber lo que es el dolor, de no haber perdido nunca a nadie, de no tener parientes asesinados, de ser burgués, de recibir dinero de las distribuidoras de cine, de ser amigo de Dago García. Sé que es obvio que el resentimiento enceguece.

Pero quiero decir que me hace feliz saber que en este sitio, en el que me obligo a vivir en la ficción, en el que no se sabe si lo que digo es en serio o en chiste, puedo decir esto que sigue: que no me siento culpable por haber tenido lo que he tenido; que no le he quitado nada a nadie; que los tres miembros de mi familia siempre han vivido, mes por mes, todos los meses de la vida, del salario que se ganan a pulso; que dos tíos míos fueron asesinados; que lo mejor de hacer comentarios de cine es que ni siquiera las distribuidoras, que no tienen plata para sobornos, lo presionan a uno; que todas las distribuidoras saben que mi trabajo es decir lo que pienso y jamás se han atrevido a pedirme ni a ofrecerme nada; y, sobre todo, que no conozco a Dago García sino por fotos.

Aquí no tengo miedo ni me siento amenazada de muerte. Allá me pasó un par de veces: tuve que borrar un par de amenazas serias.

Acá reivindico mi derecho a decir que le temo a este nuevo país de iluminados, de destinos, de milagros.

Acá me atrevo a decir que ninguna persona que esté haciendo bien las cosas puede tener una popularidad del 90 por ciento.

Acá voy a recobrar mi voz poco a poco mientras avanzo en la escritura de la novela que me tiene a salvo.


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Comentarios (9)

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Very Nice Site! Thanx!http://excellent-credit-card.blogspot.com
Comentario realizado por fleet visa

Y bueno, ahora si al tema del blog. Como dirían por ahí "al pueblo que le den pan y circo"... no sé la verdad que tiene que ver, pero por alguna razón, siento que pega. Le mando todo el apoyo del mundo, no se detenga.
Comentario realizado por Alberto Mario Suarez

Hace poco leí "Parece que va Llover", y bueno, no sé. Me gustan mucho sus columnas. Su estilo. Eso que hace con las comas. Comencé a leerlo con "El Tic", incluso se lo voy a regalar a alguien que aprecio mucho. Pero esta novela, no sé, como que le hizo falta algo. Como diría mi papá, le hizo falta sal, tampoco entendí muy bien el final. Tenía que decirle eso y este es el único medio que encuentro. Lo seguiré leyendo, usted es un gran escritor.
Comentario realizado por Alberto Mario Suárez...

Amigo o no... me escondo en este blog. Hasta el punto de ser una víctima, quizás agradecida, que solo escapa del horror a través del cine y demás mentiras.
Comentario realizado por Pedro Manrique Figueroa

Ricardo, de vuelta a casa. Sin saboteadores. Espero leerlo más y más. Un abrazo.
Comentario realizado por Andrés

Bueno. Al final lo que todos buscamos es eso: el lugar donde podamos ser valientes, donde nos sintamos seguros, donde los amigos puedan entrar sin pedir permiso y descalzarse en la sala. Supongo que aquí estaremos. Espero que vos estés.
Comentario realizado por Samuel

Querido Ricardo, mi solidaridad mas profunda. Tambien hecho de menos un pais mas critico y reflexivo, uno en el que disentir era la norma. Le estoy cogiendo miedo hasta a mis ex-alumnos y sus comentarios en facebook, su ceguera casi generacional. A veces, hasta me da miedo regresar a Colombia, a pesar de lo mucho que la extraño. Un abrazo
Comentario realizado por Juan Carlos

Hasta que por fin! Bienvenido a tu casa...
Comentario realizado por adriana

Animo Ricardo, no se preocupe por los comentarios de la gente: solamente funcionan cuando se toman en serio.Espero mucho leer su proxima novela.
Comentario realizado por Norman

 

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