Discurso de grado2008-07-01Ricardo Silva Romero:
Ya no más. Ya estuvo bien. Cumplo 33 años el mes que viene. La vida me cambia año por año, para bien o para mal, a pesar de los esfuerzos monstruosos que hago para vivir en una burbuja en la que todo sea como era en las apacibles vacaciones del colegio. La vida me cambia apenas me volteo a mirarla, digo. Y sin embargo sigo oyendo, cada vez que me asomo a la sociedad, las mismas mentiras, las mismas excusas, las mismas escenas, las mismas sentencias que he oído desde que tengo memoria. Ya no más. Ya estuvo bien. Cumplo 33 años el mes que viene. La vida me cambia año por año, para bien o para mal, a pesar de los esfuerzos monstruosos que hago para vivir en una burbuja en la que todo sea como era en las apacibles vacaciones del colegio. La vida me cambia apenas me volteo a mirarla, digo. Y sin embargo sigo oyendo, cada vez que me asomo a la sociedad, las mismas mentiras, las mismas excusas, las mismas escenas, las mismas sentencias que he oído desde que tengo memoria. Salgo a la calle y las veo. Prendo el televisor y ahí están. Abro los periódicos y las vuelvo a leer. Ya no más. Ya estuvo bien. Quiero decir, queridos graduandos, que la responsabilidad de alguien que tendrá el privilegio de graduarse es no caer en los lugares comunes que sabemos. Lean algún periódico
algún día de estos. Mírenlo de arriba abajo. Sin afanes. La realidad se cuela,
como los ojos detrás de una máscara, en medio de todas las mentiras. Así que
les será fácil sacar conclusiones como estas:
Futuras celebridades: no
se traguen el cuento de la fama (no se dejen volver bestias de circo) ni le
gasten más tiempo a venderse que a hacer su trabajo. Futuros fanáticos:
recuerden que sólo una sociedad a medio hacer cree en personas mágicas, en
villanos endiablados o en superhéroes de verdad. Futuros clientes: no confíen
en nadie que les diga que tienen toda la razón. Futuros negociantes: no se
acostumbren a pagar sobornos para ganar licitaciones ni se habitúen a cobrar por
debajo de la mesa. Futuros corruptos: acepten sus culpas sin eufemismos, no
digan “tengo mi conciencia tranquila”, apenas los agarren con las manos en la
masa. Futuros arribistas: no dediquen todas sus energías a triunfar en España
ni se sientan obligados a reírse de los chistes de los extranjeros. Futuros
políticos: ya. Futuros mafiosos: no se metan con los políticos, no se dejen
infiltrar por los políticos, no les digan “doctor” que no lo son y no les crean
que van a tomarse el poder un día juntos porque en verdad van a deshacerse de
ustedes (van a someterlos a la justicia, a extraditarlos) apenas consigan lo
que quieren. |